¿Nunca pensaste el parecido entre nueces y cerebros? La división en el hemisferio izquierdo y el derecho, los pliegues, las arrugas y las circunvoluciones. El mundo está lleno de cosas que se parecen a otras, y de conexiones misteriosas. Este tipo de semejanzas llamó la atención de los antiguos herbalistas, chamanes y estudiosos de la naturaleza, que creían que la apariencia de algunas cosas nos da pista sobre sus poderes o son signo de virtudes terapéuticas.

Hoy la ciencia confirma este pensamiento mágico. Comer estos ricos cerebritos le hace bien a tu cerebro. Y no sólo eso. Si estás embarazada, comer nueces también ayuda al desarrollo del cerebro de tu bebé. Nueces y cerebros no sólo se parecen, también se relacionan.

Desde hace tiempo sabemos que los frutos secos tienen una gran cantidad de ácidos grasos esenciales, minerales y oligoelemnetos, como el zinc que estimulan la memoria y el buen funcionamiento del cerebro. Por eso, muchas personas mayores suman nueces a su alimentación para reducir los declives cognitivos propios de la edad.

Sin embargo, no había evidencias sobre las ventajas de comer frutos secos durante el embarazo. Recién la semana pasada, una investigación mostró que comer frutos secos los primeros tres meses de un embarazo mejora el desarrollo neuropsicológico de niños y niñas a largo plazo.

Los detalles del estudio

El estudio fue liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y publicado en el European Journal of Epidemiology y muestra la relación entre nueces y cerebros. El método consistió en cruzar información sobre la ingesta de frutos secos, que aportaron a través de cuestionarios más de 2.200 parejas madre e hijo (de Asturias, Guipúzcoa, Sabadell y Valencia), con una evaluación de desarrollo neuropsicológico de niños y niñas (test estándar validado internacionalmente y realizados al año y medio, 5 y 8 años después del nacimiento). Así surgió que los niños y niñas del grupo con mayor consumo materno de frutos secos durante el primer trimestre de embarazo obtuvieron mejores resultados en todos los exámenes practicados para medir función cognitiva, capacidad de atención y memoria de trabajo.

“El cerebro experimenta una serie de procesos complejos durante la fase de gestación, la nutrición materna es un factor determinante para un neurodesarrollo adecuado del feto con efectos a largo plazo”, explicó Florence Gignac, investigadora de ISGlobal. “Los frutos que hemos tenido en cuenta son nueces, almendras, cacahuetes, piñones y avellanas. Pensamos que los efectos beneficiosos hallados podrían deberse a su alto contenido en ácido fólico y, sobre todo, en ácidos grasos esenciales, como por ejemplo el omega-3 o el omega-6. Estos componentes tienden a acumularse en los tejidos nerviosos, principalmente en las áreas frontales del cerebro, que influyen en la memoria y en las funciones ejecutivas”, añadió.

Los beneficios se observaron en el grupo que declaró un mayor consumo de frutos secos, con una media semanal de tres raciones de 30 gramos cada una, cantidad ligeramente inferior a la recomendada por la Guía de la alimentación saludable de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), que es de entre tres y siete raciones por semana.

Sin embargo, la investigación no mostró asociaciones fuertes entre la ingesta de frutos secos durante el tercer trimestre del embarazo y el posterior el desarrollo neuropsicológico. “Aunque nuestro estudio no permite explicar las causas de esta diferencia entre el primer y el tercer trimestre, en la literatura científica se especula con la idea de que el ritmo de desarrollo no es igual a lo largo de toda la gestación, existiendo periodos de especial sensibilidad hacia la dieta materna”, detalla Jordi Júlvez, investigador de ISGlobal y último autor del estudioz.

Otras virtudes
Estas no son sus las únicas virtudes de las nueces, ni de los demás frutos secos, que son ricos en grasas insaturadas sin colesterol. También reducen el riesgo de hipertensión, estrés oxidativo y diabetes, transportan vitaminas (A, D, E, K) y sirven para formar sustancias como hormonas y enzimas. Por todos estos motivos, las Guías Alimentarias de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas recomiendan un par de puñaditos de frutos secos a la semana (pueden ser nueces, almendras, avellanas, maníes sin sal o incluso semillas de sésamos, girasol, amapola).

// Más info en: https://www.isglobal.org/-/la-ingesta-de-frutos-secos-durante-el-embarazo-se-relaciona-con-un-mejor-desarrollo-neuropsicologico-de-ninas-y-ninos

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