Las discusiones entre los que no comen carne y los que comen carne suelen incluir cuatro tipos de argumentos: los ecológicos, los éticos (que abarcan cuestiones de derecho animal), los culturales y los nutricionales. Este post se concentrará sólo en este último aspecto: en tratar de entender el efecto de comer carne en nuestra salud. Nada más. Ni nada menos. ¿Es más sana una alimentación vegetariana o vegana que una que incluye carne?

Comencemos por los consensos básicos entre médicos, nutricionistas y científicos. Primero, no hay dudas de que comer mucha carne aumenta el riesgo de enfermedades no transmisibles, que son la primera causa de muerte en países como el nuestro. Más allá de las múltiples variables, la evidencia científica es concluyente: el exceso de carne (desglosable en exceso de grasas, colesterol, sal y calorías) aumenta el riesgo de hipertensión, diabetes, sobrepeso, obesidad y accidentes cardíacos. Por estos motivos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda firmemente reducir su consumo.

Tampoco existen dudas de que en nuestro país comemos más carne de la necesaria. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Argentina está entre los únicos 4 países del mundo cuyo consumo de carne supera los 100 kg al año por habitante. Entonces, ¿cuánto debemos reducir este consumo según los médicos y nutricionistas? La respuesta no es lineal y depende de muchos factores. Pero en general, los nutricionistas alineados con las “Guías Alimentarias para la Población Argentina” (GAPA), recomiendan comer hasta 3 raciones de carnes rojas a la semana, priorizando cortes magros y quitando la grasa visible. Más allá de pequeñas divergencias (relativas al peso de las porciones o la frecuencia), hay acuerdo en lo esencial: debemos reducir drásticamente el consumo actual, a casi la cuarta parte a nivel país.

Ahora bien, ¿podría haber un beneficio extra eliminando absolutamente la carne de nuestra alimentación o “haciéndonos vegetarianos”? En este punto ni los científicos se ponen de acuerdo. La semana pasada la revista médica BMJ publicó un estudio que reavivó las controversias. Sobre los mismos resultados (dependiendo dónde se pone el foco), pueden leerse dos cosas distintas.

EVIDENCIAS E INTERPRETACIONES

El nuevo estudio sugiere que los vegetarianos y veganos pueden tener un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y, al mismo tiempo, una menor probabilidad de enfermedad coronaria. Sin embargo, “el menor riesgo de enfermedades coronarias excede el mayor riesgo de accidente cerebrovascular, si miramos números absolutos”, dijo la investigadora principal Tammy Tong, epidemióloga nutricional del Departamento de Salud de la Población de Nuffield en la Universidad de Oxford.

La investigación siguió durante 18 años a 48.000 personas en Gran Bretaña con una edad promedio de 45 años, que se agruparon en comedores de carne (24.428), pescetarianos (7.506) y vegetarianos, incluidos veganos (16.254). En ese período de estudio se detectaron 2.820 casos de enfermedad coronaria y 1.072 casos de accidente cerebrovascular. Los cálculos consideraron otros factores influyentes, como el tabaquismo o la actividad física.

Por un lado, se concluyó que los vegetarianos y los veganos tenían un riesgo 20% más alto de accidente cerebrovascular que los que comen carne (puntualmente un tipo de accidente que se da cuando una arteria comienza a sangrar en el cerebro). Esto se traduce en 3 casos más de accidente cerebrovascular por cada 1.000 personas durante 10 años.

Por otro lado, se observó un menor riesgo de enfermedad coronaria (22% menor de los vegetarianos en relación a los que comen carne) que se traduce a 10 casos menos de enfermedad coronaria por cada 1.000 personas durante 10 años. Las razones se atribuyen a un IMC más bajo y tasas más bajas de presión arterial alta, colesterol alto y diabetes.

Sin embargo, los motivos del mayor riesgo de accidente cardiovascular no están claros. Es posible que se deba a “niveles muy bajos de colesterol o niveles muy bajos de algunos nutrientes”, dijo Tong. “Hay algunas evidencias que sugieren que niveles muy bajos de colesterol podrían estar asociados con un riesgo ligeramente mayor de accidente cerebrovascular hemorrágico”, dijo. Del mismo modo, otras investigaciones señalan que las deficiencias de algunos nutrientes, como la vitamina B12, pueden estar relacionadas”, dijo Tong.

CONCLUSIONES

Algunos investigadores no están de acuerdo en la manera en la que se presentaron las conclusiones en BMJ, como si el mayor riesgo de accidente cerebrovascular fuese equiparable con la menor probabilidad de enfermedad coronaria. Ellos sostienen que la alimentación vegetariana mostró más beneficios en general, que no se trata de una evidencia a favor y otra en contra.

“La investigación muestra que las personas que eliminan la carne de su dieta son significativamente más saludables que los que comen carne. Pero en las conclusiones el estudio termina poniendo demasiado peso en un método estadístico complejo para intentar corregir este hecho”, dijo el Dr. Malcolm Finlay, cardiólogo consultor en el Barts Heart Center, Universidad Queen Mary de Londres, al Centro de Medios de Ciencia.

En una editorial de BMJ, los profesores Mark Lawrence y Sarah McNaughton, de la Universidad de Deakin en Australia, escribieron que los resultados no pueden aplicarse a todos los vegetarianos del mundo y que se necesitan estudios adicionales de otros países. “Todos los participantes eran del Reino Unido, donde los patrones dietéticos y otros comportamientos de estilo de vida probablemente difieren de los prevalentes en los países de ingresos bajos y medios, donde vive la mayoría de los vegetarianos del mundo”, escribieron Mark y Sarah.
En resumen, las investigaciones y las polémicas siguen abiertas.

Full Text https://www.bmj.com/content/366/bmj.l4897

Fuente: CNN

Para más información: https://cnnespanol.cnn.com/2019/09/05/los-vegetarianos-podrian-tener-un-mayor-riesgo-de-accidente-cerebrovascular-que-quienes-comen-carne-afirma-estudio/#0

0

Tu carrito