Pro «Pro Huerta»

6/03/20

Hoy el programa ‘Pro Huerta‘ está en boca de muchos. Fue mencionado en el primer discurso del presidente de la Nación al Congreso como parte del plan de seguridad alimentaria,  “Será potenciado de modo complementario con el Programa ‘Pro Huerta‘”, dijo Alberto Fernández. Luego pasó a otro tema, sin necesidad de explicar, ni defender la iniciativa (como había tenido que hacer con la nueva tarjeta alimentaria). Es que ‘Pro Huerta‘ se convirtió a lo largo de sus 30 años de historia ( ¡no existen otros programas que hayan atravesado tantos gobiernos!) en un modelo de política pública eficiente reconocido por todo el arco político y entidades internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Por eso, el contexto de crecimiento alarmante de la inseguridad alimentaria e inflación, parece pedir a gritos ampliar el alcance del buen ‘Pro Huerta‘. Ya lo había anticipado Susana Mirassou al asumir la presidencia del INTA “vamos a potenciar el ‘Pro Huerta‘ para trabajar en el proyecto Argentina contra el Hambre».

¿Qué es ‘Pro Huerta‘ ?

Como indica su nombre es un programa que impulsa la creación de huertas (también de granjas) en diversos espacios institucionales y comunitarios (hogares de familia, escuelas, centros de salud mental, organizaciones barriales, cárceles, escuelas, etc.) con el fin de propiciar la seguridad alimentaria de la población urbana, periurbana y rural en situación de vulnerabilidad social. El  impulso  de la autoproducción de alimentos frescos consiste en la provisión de semillas, frutales, animales, capacitaciones, herramientas  y financiación. Con este método se promueve la participación comunitaria en la producción de alimentos, se mejora  y diversifica la alimentación, se incentiva la formación y difunden tecnologías de cultivo, se multiplican las alternativas de comercialización integradas a un mercado de economía social y mejora el ingreso familiar.

Historia  de ‘Pro Huerta

Fue formulado por el INTA a principios de 1990, en un contexto de crisis hiperinflacionaria que había provocado desabastecimiento alimentario de los sectores más vulnerables y deficiencias sistemáticas de nutrientes específicos. Se implementa desde 1992 con fondos del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Gracias esto logró extenderse en el 90% de los municipios del país, con alrededor de 630 mil huertas y 130 mil granjas que constituyen un aporte alimentario y nutricional para más de 3,5 millones de personas. También fue implementado con apoyo de Cancillería en Haití, donde la mitad de su población no tiene garantizado un plato de comida. En la primera década de aplicación en este país promovió el desarrollo de 21.000 huertas y 4.200 granjas que benefició a más de 22.000 hogares, que representan 140.000 personas huerteras de diez departamentos. Además involucró a 1.500 promotores y 600 organizaciones participantes en Haití. Hay evidencias que indican que el 86 por ciento de estas familias dispuso de mayor variedad y cantidad de alimentos, compró menos en mercados y aumentó su autonomía. En consecuencia, el gasto de comida  pasó de dos tercios del ingreso mensual promedio a uno. Estos avances contra el hambre y la pobreza en territorio haitiano, impulsaron la exportación del programa a países de África en zonas afectadas por ébola.

Tendencias a lo agroecológico

Pro Huerta‘ tiene la enorme virtud de darle alcance popular a la tan preciada “producción orgánica”, esas opciones libres de agroquímicos que demandan cada vez más ciudadanos de clase media. ‘Pro Huerta‘ es un programa que estimula la producción agroecológica, con pasos concretos, prácticos y sencillos: aportando alimentos frescos; tecnología apropiada en medio de una real biodiversidad en la producción; capacitación en el cuidado del suelo, rotación y asociación de los cultivos, el control integrado de plagas y el balance alimentario determinante para madres, niños o ancianos. De esta manera, propicia una alimentación más saludable en los sectores más vulnerables y, al mismo tiempo, preserva y restaura la biodiversidad y los ecosistemas, utilizando métodos de producción que reducen riesgos del cambio climático.

Agricultura Familiar

Pro Huerta‘ también responde a la perfección a los planes mundiales de alentar la agricultura familiar en la lucha contra la pobreza.  A nivel nacional, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo dijo que “uno de los sectores claves para combatir la pobreza en la Argentina es la producción de alimentos, especialmente apoyando el desarrollo de la agricultura familiar”.  A nivel internacional, la FAO y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) lanzaron en mayo del 2019 el Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar y un Plan de Acción Mundial para impulsar al sector entre 2019 – 2028 y así erradicar el hambre y la pobreza.  “La agricultura familiar es un aliado fundamental para impulsar el desarrollo sostenible, eliminar el hambre, la obesidad y todas las formas de malnutrición. América Latina y el Caribe ha sido una de las regiones pioneras en reconocer este potencial y muchos países han sabido poner la agricultura familiar al centro de sus políticas de seguridad alimentaria y desarrollo rural. Pero necesitamos avanzar mucho más. Esperamos que esta década nos dé el impulso necesario para ello”, dijo Julio Berdegué, Representante Regional de la FAO. En su página web muestran a Prohuerta como un programa digno de imitación.

Fuentes:

http://www.fao.org/family-farming/detail/es/c/425189/

https://inta.gob.ar/documentos/bfque-es-el-pro-huerta

Otras notas relacionadas: https://www.zafran.com.ar/responsabilidad/agricultura-familiar/

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